Está claro que conforme pasa el tiempo, los sistemas de enseñanzas cambian, pero lo que nunca varía es la materia en sí. Puede haber muchas formas de explicar matemáticas, pero 2 + 2 siempre serán 4. En la música pasa lo mismo. Pueden aparecer nuevas formas de enseñar, pero una blanca siempre será una blanca.

Con esto quiero deciros que podremos adaptar la forma de enseñar música a las necesidades específicas de cada alumno, pero la finalidad siempre será que aprenda a saber lo que es esa blanca y lo que tiene que hacer cuando aparece.

Lo más importante en la música, al menos para nosotras, es poder hacer música.  En los años que llevo dando clase, y os aseguro que son muchos,  lo más gratificante es el momento en el que el alumno ve que es capaz de sentarse delante de un piano, leer una partitura y al tocar lo que pone en ella, escuchar una bonita melodía.

La música es el único lenguaje realmente universal. Yo les digo siempre a mis alumnos….” podéis juntaros a pasar una tarde, un ruso, un griego, un japonés, un inglés y vosotros, y no entenderos en absoluto, pero si todos sabéis música y tocáis algún instrumento, podéis hacer música juntos sin hablar ni una palabra, porque todos conocéis el lenguaje universal…” LA MÚSICA”.